Viernes, 21 de Julio de 2017
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EL MILLENNIAL ESPAÑOL TIENE ALREDEDOR DE VEINTISIETE AÑOS Y ES OPTIMISTA

Los ‘Millenials’ españoles liderarán la transición hacia nuestra cuarta revolución industrial

La nueva generación integrará Internet con la inteligencia artificial, la robótica o la biotecnología en un mundo de eficien­cia y mejoras permanentes en el que se romperá el estancamiento secular.

La jornada ha tenido lugar en Ibercaja Patio de la Infanta
La jornada ha tenido lugar en Ibercaja Patio de la Infanta

Los millennials españoles liderarán nuestra “transición” hacia la cuarta revolución industrial, consistente en la convergencia del Internet de las cosas con la inteligencia artificial, la robótica o la biotecnología, según los autores de Millennials. La generación emprendedora, coordinado por José María Álvarez Monzoncillo y Guillermo de Haro, y que acaba de publicar Fundación Telefónica en su Colección Ariel.

La nueva generación ha irrumpido en un mundo de eficien­cia y mejoras permanentes en el que se romperá el estancamiento secular; sin embargo, la demanda long tail, tecnologías distribuidas como el blockchain o potenciales cambios biotecnológicos como la tecnología molecular CRISPR generan una gran incerti­dumbre en el futuro más inmediato de esta generación. En cualquier caso, los expertos del informe son optimistas y aseguran que incluso los millennials podrían convertirse en la palanca para la renovación completa del sistema económico y aportar la creación de una verdadera cultura europea.

La entrada de la generación millennial en el mercado la­boral, sea como profesional o como emprendedor, correlaciona positivamente y claramente con la propensión y capacidad innovadora de las organizaciones, según los autores del estudio.

Han presentado el estudio esta mañana en exclusiva y a nivel nacional en la sede de Ibercaja el director general del Instituto de la Juventud, Javier Dorado Soto; la gerente de Proyectos Editoriales y Explotación de Fundación Telefónica, Rosa Mª Sáinz Peña; el jefe de la Obra Social de Ibercaja, Juan Carlos Sánchez; el presidente de ADEA, Salvador Arenere; y el catedrático de Comunicación Audiovisual en la Universidad Rey Juan Carlos y coordinador del informe, José María Álvarez Monzoncillo.

Después ha tenido lugar una mesa redonda sobre la “generación emprendedora” con en la que han participado el jefe de Economía de Heraldo de Aragón, Luis Humberto Menéndez; la responsable del Departamento Recursos Humanos del área de Catalunya, Aragón, Baleares y Andorra de Deloitte, Maite Poyos; el cofounder & CPO en DeuSens, Álvaro Monzón; y la diplomada en Diseño Gráfico por la ESDA y licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad San Jorge, Greta Garet.

Perfil del millennial español

Según los autores del estudio, el perfil medio del millennial español tiene alrededor de veintisiete años, se ha trasladado de una ciudad pequeña a una más grande y posee un origen humilde. Además no se identifica con una etiqueta, y aunque se sustenta en un pasado de bienestar y crecimiento económico, ha vivido dos crisis económicas y se enfrenta a una pirámide poblacional en franca inversión.

Se trata de jóvenes que se hacen adultos en una so­ciedad que ha sido diseñada por otros, y frente a la cual sus costumbres, su consu­mo estético, sus prioridades y valores, difieren de forma importante. La evidente diferencia fundamental con generaciones anteriores implica que esta generación no tiene una visión segura de que el futuro será mejor. Los millen­nials se enfrentan a crecientes e importantes cambios abruptos en su estilo de vida, que en muchos casos redundarán en retroceso de derechos y de calidad de vida, o lo que en resumen se ha venido a ilustrar comparando esta generación con las anterio­res en el sentido de ser la primera que tendrá un menor nivel de vida que sus padres.

La búsqueda de ideas simples y mejoras tecnológicas es una característica de esta generación, consumidora de microcontenidos informativos por diversos canales con baja fidelización y de manera inmediata. Es una generación colaborativa que busca compartir ideas, sobre todo por redes sociales. Ade­más, al estar dentro de una cultura transmedia, remiximizada y global derivada de los productos nacidos en la era de los boomers abrazan como una esperanza la economía colaborativa y la innovación digital bajo un doble lema de la individualiza­ción y el compartir: together alone.

La entrada de la generación millennial en el mercado la­boral, sea como profesional o como emprendedor, correlaciona en cualquier caso positivamente y claramente con la propensión y capacidad innovadora de las organizaciones.

Solo una gestión del talento que tenga en cuenta su di­mensión multigeneracional generará el entorno adecuado para que los millennials puedan contribuir con el resto de la sociedad a atender con capacidad innovadora los retos colectivos de hoy. La experiencia profesional, preferiblemente internacional, como complemento de la capacidad académica, continuará creciendo y dando lugar en las próximas generaciones a una generación cada vez más transnacional y cosmopolita.

Esa transnacionalidad les da a los millenials un punto de vista distinto de la realidad, más rico, más diverso, y contribuirá a la innovación y el desarrollo en todos los campos. La potencial creación de una cultura europea transformadora como oportunidad de generación de talento supone a la vez un riesgo que las empresas deberán afron­tar. Al volver a su país de origen, los millennials tras su exposición cultural, aportan una riqueza e intangibles que debemos aprender a valorar y que se pueden aprovechar. No solo por las empresas sino también por toda la sociedad. In­tangibles como la diversidad, variedad, networking y conocimiento de otros países, principalmente europeos, son factores que también se relacionan habitualmente con la creatividad y la innovación.

Además, sus altas tasas de educación universitaria que les mantienen en el promedio de los países de la OCDE y por encima de las ratios medias del conjunto de la población tanto en la OCDE como en la UE22. En cuanto a competencias, destre­zas y habilidades, la generación millennials también destaca por su alta cualificación.

Las dificultades de los millennials

En un entorno donde el exceso de información es la nota mediática dominante, los autores destacan como uno de los principales problemas a los que se enfrentan los millennials es su excesiva fascinación por las tecnologías de la información. La economía del «me gusta» esconde también la a menudo olvidada existen­cia de un rastro digital eterno que puede tener sus repercusiones.

Es una perspectiva errónea pensar que la digitalización de las empresas es introducir Internet en alguno de sus procesos, cuando, en realidad, va ligada a un cambio de la cultura corporativa, e implica un constante proceso de re­novación y mejora para prestar un mejor servicio o fabricar un mejor producto. La in­novación conlleva la colaboración intergeneracional.

Sin embargo, el diseño actual de los entornos educativos del ambiente de trabajo es aún de diseño muy conservador y la mayor parte de los empresarios entienden el fomento del emprendimiento tan solo como ayuda o protección.

La dieta mediática de los millennials

La millennial es la primera generación en abandonar el consumo masivo de televisión mostrando su preferencia por el contenido online, especialmente por You­Tube en contraposición a la tradicional televisión en directo. La costumbre de leer la prensa en papel ha caído de manera dramática en una generación que ha crecido con la posibilidad de navegar para informarse de un modo percibido como gratuito y acostumbrándose a una inmediatez que tiene implicaciones para las líneas editoria­les y que afecta a la percepción de calidad del medio y del contenido.

Los millennials consumen las noticias a través de dispositivos conectados, con una preferencia cada vez mayor por los dispositivos móviles que no se encontra­ba en la generación anterior y que amplifica esa necesidad de inmediatez. Esta generación se muestra muy activa, pero a su vez sufre de una gran cantidad de ruido, con una continua aparición de rumores y la generación de noticias falsas o alternativas.

Sin embargo, paradójicamente, su confianza como consumidores de noticias, in­formación y no entretenimiento, inclina en ese caso la balanza a favor de los medios más clásicos: la prensa y la radio. Es decir, pese a ser las redes sociales su principal vía para descubrir las noticias, es frecuente también el consumo directo o indirecto de los principales diarios digitales para estar al día de sus contenidos.

Su cabecera de referencia en el entorno digital es El País, seguida de El Mundo y el diario nativo digital eldiario.es. Su consumo de la prensa digital medido en tiempo es muy reducido. La mayoría (53%) no dedica al día más de quince minutos a la lectura de la prensa en la Red. Son la primera generación que ha empezado a abandonar la te­levisión y mostrar su preferencia por el contenido online. Buscan la información rápida y breve, pero en el grupo hay un colectivo relevante que valora un periodismo de cali­dad y una lectura calmada, lo que soporta proyectos como JotDown y el crecimiento del formato long form.

Buscan más el entretenimiento que la información en la televi­sión y en la radio y la cadena de televisión más vista por los millennials es Tele5, una cadena que no destaca por ofrecer en su parrilla un gran contenido informativo. Sus informativos de referencia son los de Antena 3 y sus programas preferidos destacan por romper las estructuras rígidas que antaño mostraba el periodismo y por proyectar los contenidos en las redes sociales. El consumo radiofónico de la generación del mile­nio se focaliza en la radio musical, pues la atención que conceden a este medio como vehículo informativo es escasa, especialmente los millennials más jóvenes.

Las cabeceras han sucumbido a los deseos de los millennials y han creado me­dios con contenidos diferentes. El País o El Mundo han albergado en sus propias webs el nacimiento de medios nativos para atraer a los lectores más jóvenes y ganar audiencia en las redes sociales, muchas veces con informaciones y vídeos virales de escaso valor periodístico, que sobre todo suscitan el interés de los millennials más jóvenes.

La opinión de Henry Jenkins

El capítulo final ofrece una entrevista al profesor de la Universidad del Sur de California Henry Jenkins, autor de Cultura transmedia, Convergence Culture o Fans, bloggers y videojuegos, que desgrana aspectos generacionales de los millennials. Jenkins plantea la importancia del activismo y otros factores culturales que los definen. Para el investigador esta generación se caracteriza por par­ticipar en la economía colaborativa y por desenvolverse en la llamada cultura trans­media.

Eso implica estudiar más en profundidad el fenómeno de los fans y cómo los contenidos creados por los usuarios se han convertido en un evento social que las empresas se quieren apropiar mientras que muchos de ellos pretenden monetizar. De ese conflicto sur­gen muchas de las tendencias que explicarán el futuro: cuestiones como la privacidad o la propiedad intelectual y el entretenimiento en general, que han dado lugar asimismo a fuentes de oportunidades emprendedo­ras importantes.

Como señala Jenkins, este conjunto de factores y su interactuación con otras variables, contextos y mecanismos sociales no solo depende de los jóve­nes. El aprendizaje es un proceso recíproco en el que los adultos aprenden de los jóvenes y viceversa y en el que el talen­to está en continua evolución.

 

 

 

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