Viernes, 21 de Julio de 2017
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Cooperativistas de todo el mundo, convocados por la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) han celebrado un año más un nuevo Día Internacional de las Cooperativas, que se conmemora cada primer sábado de julio.

El lema de este año ha sido ‘Las cooperativas aseguran que nadie se queda atrás’, y se eligió para resaltar la contribución que realizan las cooperativas a la inclusión, satisfaciendo las necesidades de todas las personas sin importar su raza, género, cultura, origen social o circunstancias económicas.

La inclusión no solo refleja la naturaleza de las empresas cooperativas de enfocarse en las personas, sino que también está presente en los principios cooperativos de adhesión abierta y voluntaria, control democrático y participación económica de sus socios.

Además, según la ACI, en un momento en el que la desigualdad de las rentas crece en todo el mundo, es bueno recordar que existen soluciones para ello, y el modelo de cooperativa destaca entre todas las soluciones.

Su definición acordada a nivel internacional y su conjunto de principios y valores diferencian a las cooperativas de otros formatos de organizaciones. Dichos principios establecen que la pertenencia a una cooperativa está abierta sin discriminación a todos los que acepten los requisitos para ser socios.

El acceso abierto que las cooperativas proporcionan se extiende a todos los sectores económicos: cooperativas de ahorro y crédito, agricultura y pesca,  incluso las cooperativas de explotación comunitaria de la tierra, de trabajo asociado (actualmente la producción industrial española se recupera con fuerza), adquisición de bienes y servicios, atención sanitaria, vivienda, educacionales, de enseñanza, seguros, prestación de servicios artesanales e industriales, etc.

El lema del Día Internacional de las Cooperativas 2017 fue elegido por el Comité para la Promoción y el Progreso de las Cooperativas (COPAC), que actualmente es presidido por la ACI y que también integran el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de Naciones Unidas (UNDESA), la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de Agricultores (OMA).

En España han tenido lugar numerosos actos en Aragón, Galicia, Cataluña, Comunidad Valenciana, Madrid y País vasco, entre otros.

En Aragón, desconozco en detalle si se programo algún acto pero tengo mis dudas en base a la poca dedicación de los políticos aragoneses hacia un  sector que, opino, por si solo y recurriendo en alguna ocasión a la cultura de la subvención y a la situación de la exportación para productos “de la tierra” (algunos de ellos con Denominación de Origen) se mantiene más o menos, considerando que especialmente las cooperativas agropecuarias, en número de 160 sociedades y más de 45.000 socios, siguen  prudentemente, la nueva tendencia a la que el país está asistiendo, aumentan considerablemente los productos exportados e igualmente las inversiones de agroindustria; un cambio que exige profundizar en las reformas estructurales iniciadas durante los años de crisis.

Los empresarios españoles, al igual que los  de Aragón han solicitado al Gobierno del Estado y/o al de la Comunidad Aragonesa, la necesidad de “un entorno político, económico y social estable” que no frene a las empresas y a sus planes de inversión; de igual modo se indica que se hace poco por las acciones de integración, en las cooperativas de mujeres y jóvenes. Entre las empresas presentes en dicha Comisión figuran importantes Sociedades Cooperativas agroalimentarias y de crédito.

También se ha destacado (partiendo de lo dispuesto por la Constitución española en su art. 129.2) como una de las prioridades, “impulsar desde el ámbito competencial autonómico la reducción de trabas administrativas” e igualmente, “las dificultades a los proyectos de fusión (que no fueron apoyados con decisión por la administración) y a los de  innovación, crecimiento empresarial e internacionalización / globalización.

Respecto a las dificultades  administrativas y refiriéndome a las múltiples normas para  las empresas que en algunos casos obstaculizan el desarrollo empresarial, en vez de favorecerlo, no cabe duda que sus diferencias con el régimen jurídico de aplicación a las sociedades cooperativas resalta más la necesidad de que la administración, en este caso autonómica, normalice al máximo las disposiciones no solo para las cooperativas, también para las empresas de las denominadas de economía social.

La Ley General de Cooperativas,  y la Leyes autonómicas en vigor son claro ejemplo de las citadas “múltiples normas”, algunas de ellas obsoletas y otras que “teniendo encomendados fines de promoción y desarrollo cooperativos” no han llevado a termino acciones destinadas al cumplimiento de los citados fines que deberían participar en objetivos nacionales de generación de empleo, crecimiento económico y solidaridad social, es el caso del Decreto 65/2003 del Gobierno de Aragón.

Respecto al apoyo a la innovación, crecimiento empresarial y globalización, por supuesto que este tipo de ayudas son de aplicación a todo tipo de empresas por lo que sería un despropósito excluir a las empresas de economía social, entre las que figuran las cooperativas.

Es recomendación de la ACI fortalecer y ampliar las asociaciones entre la cooperación internacional, el movimiento cooperativo y otros actores, incluidos los gobiernos, a nivel local, autonómico, nacional e internacional.

La ACI fue fundada en 1895, cuenta con organizaciones cooperativas de todo el mundo y representa a casi MIL MILLONES de personas asociadas en Cooperativas a nivel mundial. Celebró un  Día Internacional en el año 1923. En 1994 las Naciones Unidas reconocieron y reafirmaron que las cooperativas tienen un papel importante que desempeñar en la vida económica, social y en el desarrollo cultural y proclamaron un Día Internacional de las Cooperativas que se celebró por primera vez en 1995, coincidiendo con el año del centenario de la creación de la Alianza Cooperativa Internacional.

Sería deseable y en cierto modo exigible que  aprovechando todo tipo de cambios/tendencias y los deseos de estabilidad económica (ayer mismo, Bruselas y el Banco Central Europeo han pedido a España que reanude las reformas estructurales) se fomenten, al máximo, medidas conducentes a informar con esperanza a las generaciones futuras dándoles a conocer el sistema cooperativo, en pro de proyectos comunes y solidarios. 

La UNESCO (la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) ha añadido recientemente a las cooperativas a su lista de patrimonio cultural intangible de la humanidad. La UNESCO estableció la lista en el 2003 para reconocer que la experiencia humana no se define solo por lugares y monumentos tangibles, sino también por prácticas y tradiciones. Un Estado Miembro debe realizar la nominación, y Alemania presentó el caso del reconocimiento de las cooperativas y su presencia en los movimientos económicos de  globalización.